
El crédito hipotecario sirve para adquirir viviendas o hacer ampliaciones en viviendas recientemente adquiridas o aquellas que tenemos en propiedad. Las personas recurren a esta variedad de préstamos cuando no cuentan con el capital suficiente para adquirir una vivienda en propiedad. El total del capital prestado (comúnmente un 80% del valor de la vivienda) conjunto con el total de los intereses aplicados al mismo, constituyen el montante total del préstamo que hemos adquirido.
En función de la forma por la que el usuario acuerda con la entidad financiera devolver el dinero, se hablará de la aplicación de un sistema Francés o Alemán de amortización del préstamo.
El primero de los sistemas de amortización de crédito que se utiliza comunmente, es el llamado sistema Alemán, consiste en dividir el montante total del préstamo en la cantidad de cuotas acordadas para su devolución. Los intereses a pagar, se calculan en función del capital restante, por lo que los intereses serán decrecientes a lo largo del período establecido. Este sistemas es el más barato para el usuario que el sistema francés.
El otro es el conocido como Francés que consiste en la devolución del préstamo mediante una renta constante, por lo que el capital se amortiza enforma creciente, mientras que los intereses se calculan sobre el saldo, y son decrecientes. Es el sistema de amortización más difundido entre los bancos europeos y a nivel mundial.